Txuma habia solicitado a la Audiencia Nacional el acercamiento a Euskal Herria dentro de la dinamica que el EPPK (Colectivo de Presos Politicos Vascos) puso en marcha en marzo de 2014.
El
pasado mes de noviembre la Audiencia Nacional rechazo el recurso que el vecino
del barrio Txuma altable habia presentado junto con otros presos del EPPK para
que fueran acercados a Euskal Herria. Anteriormente el Juzgado de Vigilancia
Penitenciaria ya habia rechazado dicha peticion.
La
peticion se basaba en tres pilares fundamentales:
El
primero, la situacion personal y familiar de cada uno y como la dispersion
afecta a cada preso y a sus familiares, la vulneracion de derechos que supone.
En el caso de Txuma, como ya se dio a cocnocer en un numero anterior en esta
revista, es evidente como la la dispersion afecta a sus derechos y al de sus
familiares, ya que por la avanzada edad y estado de salud de sus padres, no
pueden ir a visitarle porque no esta en Iruñea.
El
segundo, en un plano juridico, recalcaba que no existe ninguna legislacion que
ampare la dispersion, ni a nivel del estado español ni a nivel europeo. De
hecho, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo volvio a condenar en el
mes de enero a un estado europeo, Ucrania, por mantener a un preso encarcelado
a 1000kms de su lugar de origen.
El
tercero, a nivel politico, remarcaba su voluntad por continuar con la via
marcada por la izquierda abertzale y el propio EPPK y avanzar en la solucion
del conflicto y sus consecuencias.
Sin
embargo la Audiencia Nacional rechazo este recurso, a pesar de reconocer que la
dispersion causa daño a los familiares, basandose en argumentos politicos como
la no disolucion de ETA o la dignidad de las victimas, y afirmando que la
decision de mantener la dispersion no es juridica, sino del Gobierno de España.
