Mª Jesus Aldunate, 82 años, madre de Xabi Perez, vecino del barrio encarcelado en Córdoba (838 kms). Tiene que ir en silla de ruedas a todas partes, ya que aparte de padecer artrosis y llevar prótesis en las dos rodillas, tiene un nivel de dependencia moderado. Además padece Alzheimer. Su hija Amalia nos ha ayudado con la entrevista.
¿Crees
que es compatible tu estado de salud y que tu hijo Xabi este encarcelado en
Córdoba a 838 kms?
Mª
Jesus-Amalia: Es evidente que no. Mi estado de salud no me permite viajar a
hacer visita mas que una vez al año, a lo sumo dos, y haciendo unos esfuerzos
extraordinarios. Los viajes son muy largos, incomodos y agotadores. Y por
desgracia no voy a ir a mejor, porque esta enfermedad es irreversible.
¿Y por
qué solo 1 o 2 veces al año?
MJ-A:
¡Buf! Porque el viaje es muy largo y agotador. Por mi estado de salud solo
puedo ir en primavera y otoño, ya que el frío y el calor me sientan muy mal. No
puedo hacer el viaje hasta Córdoba en coche, el último viaje en coche lo hice
hace 8 años. Tengo que ir en tren y acompañada de 2-3 personas en cada viaje
para que me ayuden. El viaje es una odisea: primero hasta Zaragoza en coche,
luego el Ave hasta Córdoba y finalmente taxi hasta la cárcel. Cada visita son
2-3 dias, un dia para ir, otro para descansar y otro para volver, y supone un
gasto de unos 1000 euros entre transporte, alojamiento,... Además entre los
nervios de los días anteriores al viaje, el propio viaje,... me canso tanto que
a veces llego al vis y me quedo dormida.
La
legislación dice que los presos deben estar cerca de sus familias. ¿Por qué
crees que Xabi no está en Iruñea?
MJ-A:
Por venganza y porque quieren hacer daño, sobre todo a los presos, y no les
importa hacernos daño también a los familiares y amigos. Es una forma de
chantaje para los presos, usan el sufrimiento de los familiares para
chantajearles. Por eso no hay que dejar de pelear y luchar para que los
traigan. Deberían traerlos ya, no hay derecho que los tengan tan lejos, los
políticos tendrían que hacer más fuerza para que los traigan a casa.
