2015/12/17

Dispersión, el muro para los familiares de edad avanzada. (Xabier Perez)

Mª Jesus Aldunate, 82 años, madre de Xabi Perez, vecino del barrio encarcelado en Córdoba (838 kms). Tiene que ir en silla de ruedas a todas partes, ya que aparte de padecer artrosis y llevar prótesis en las dos rodillas, tiene un nivel de dependencia moderado. Además padece Alzheimer. Su hija Amalia nos ha ayudado con la entrevista.


¿Crees que es compatible tu estado de salud y que tu hijo Xabi este encarcelado en Córdoba a 838 kms?

Mª Jesus-Amalia: Es evidente que no. Mi estado de salud no me permite viajar a hacer visita mas que una vez al año, a lo sumo dos, y haciendo unos esfuerzos extraordinarios. Los viajes son muy largos, incomodos y agotadores. Y por desgracia no voy a ir a mejor, porque esta enfermedad es irreversible.

¿Y por qué solo 1 o 2 veces al año?

MJ-A: ¡Buf! Porque el viaje es muy largo y agotador. Por mi estado de salud solo puedo ir en primavera y otoño, ya que el frío y el calor me sientan muy mal. No puedo hacer el viaje hasta Córdoba en coche, el último viaje en coche lo hice hace 8 años. Tengo que ir en tren y acompañada de 2-3 personas en cada viaje para que me ayuden. El viaje es una odisea: primero hasta Zaragoza en coche, luego el Ave hasta Córdoba y finalmente taxi hasta la cárcel. Cada visita son 2-3 dias, un dia para ir, otro para descansar y otro para volver, y supone un gasto de unos 1000 euros entre transporte, alojamiento,... Además entre los nervios de los días anteriores al viaje, el propio viaje,... me canso tanto que a veces llego al vis y me quedo dormida.

La legislación dice que los presos deben estar cerca de sus familias. ¿Por qué crees que Xabi no está en Iruñea?

MJ-A: Por venganza y porque quieren hacer daño, sobre todo a los presos, y no les importa hacernos daño también a los familiares y amigos. Es una forma de chantaje para los presos, usan el sufrimiento de los familiares para chantajearles. Por eso no hay que dejar de pelear y luchar para que los traigan. Deberían traerlos ya, no hay derecho que los tengan tan lejos, los políticos tendrían que hacer más fuerza para que los traigan a casa.

Dispersión, el muro para los familiares de edad avanzada. (Patxi Ruiz)

Francisco Ruiz, 75 años, padre de Patxi Ruiz, vecino del barrio encarcelado en Huelva (1039 kms). Tiene una enfermedad en los bronquios que le obliga a llevar oxígeno las 24 horas del día. Tiene que ir en silla de ruedas porque se agota rápidamente. Los cambios de temperatura, la humedad, ... le afectan mucho. Este año ha estado hasta 6 veces ingresado durante casi 100 días.



¿Crees que es compatible tu estado de salud y que tu hijo Patxi este encarcelado en Huelva a 1039 kms?

Francisco: ¡Ya ves que no! Desde mayo no voy a hacer visita porque no puedo, me es físicamente imposible, y esto a mejor no va  a ir, va a ir a peor, ya que esta enfermedad que tengo es irreversible y por lo tanto las limitaciones son cada vez mayores.

¿Y por qué no has vuelto a hacer visita desde mayo?

F: Bueno, ya ves. Con el oxígeno encima todo el día y la silla de ruedas muy lejos no puedo ir (sonríe). Para hacer visita tengo que ir en furgoneta para ir tieso-tieso y poder respirar mejor. Además me tienen que dejar en la puerta alla donde voy, porque no puedo andar. He probado a ir en avión para hacer el trayecto mas corto en tiempo, y ha sido peor, ya que al llegar al aeropuerto de Sevilla tienes que andar mas de cien metros... ¡y casi no llego! En furgoneta son 10-12 horas de viaje de ida y otras tantas de vuelta, y me fatigo muchisimo. Y eso antes, ahora mismo me es físicamente imposible viajar hasta Huelva.

La legislación dice que los presos deben estar cerca de sus familiares. ¿Por qué crees que Patxi no esta en Iruñea?

F: Por odio... Por venganza... Porque nos quieren hacer sufrir, tanto a los presos como a nosotros. Es un castigo para la familia y amigos, quieren que cumplamos condena todos.
También diría que por envidia, porque nosotros tenemos dignidad y ellos no, porque a pesar de todo el sufrimiento, tanto los presos como nosotros tenemos capacidad para reir.

Dispersión, el muro para los familiares de edad avanzada.(Alberto Viedma)

Antonio Viedma, 73 años, padre de Alberto Viedma, vecino del barrio encarcelado en Almería (970 kms). Hace 6 años le operaron de cáncer de colon. Desde entonces y ya para siempre debe llevar una bolsa las 24 horas del día para evacuar.





¿Crees que es compatible tu estado de salud y que tu hijo Alberto este encarcelado en Almería a 970 kms?

Antonio: No, desde luego que no. Desde que me operaron sólo puedo hacer 3 o 4 visitas al año, ya que el viaje es muy largo, incomodo y agotador.


¿Y por qué sólo 3 o 4 veces?

A: ¡Buf! (sonríe). ¡Porque con la bolsa nunca se sabe! Con la bolsa tengo que ir en coche, aunque sea muy largo en tiempo, porque necesito parar en cualquier momento, para cambiar la bolsa que esta llena, porque se ha roto... así que tengo que viajar acompañado, me tienen que llevar. Y el viaje dura tres días: un dia para ir, otro para descansar y otro para volver. Además los nervios de los días anteriores por el viaje, el propio viaje... no son nada buenos para mi salud.

La legislación dice que los presos deben estar cerca de sus familias. ¿Por qué crees que Alberto no esta en Iruñea?

A: Porque quieren hacer daño, a los presos y a nosotros. Nosotros no hemos sido condenados por ningún juez pero también nos toca cumplir condena si queremos mantener la relación con nuestro hijo. 

Dispersión, el muro para los familiares de edad avanzada (Txuma Altable)

Mª Socorro Etxarte, 90 años, madre de Txuma Altable, vecino del barrio encarcelado en Castellón (488kms). Desde abril de 2015 tiene diagnosticado un nivel de dependencia elevado, es decir, necesita ayuda para todo, no puede valerse por si misma. Su marido Emilio, de 93 años, nos ha ayudado con la entrevista.




¿Crees que es compatible tu estado de salud y que tu hijo Txuma este encarcelado en Castellón a 488kms?

Mª Socorro-Emilio: ¡Por supuesto que no! Este año ya no he podido hacer ni una sola visita porque no puedo, me es imposible viajar hasta Castellón, y el año pasado sólo hice 2 o 3 visitas, haciendo unos esfuerzos extraordinarios. Y esta situación a mejor no va a ir, ya que es irreversible el estado de salud que tengo.

¿Y por qué no has podido hacer visita este año?

MS-E: ¡Buf! Porque ya no puedo. No puedo ir en avión, no puedo ir en tren, no puedo ir en coche,... son muchas horas y muchos trayectos los que tengo que hacer, y no puedo estar en posturas determinadas durante mucho tiempo. El año pasado ya fui, y me supuso un esfuerzo extraordinario, porque al final sin ir a visitar a tu hijo no te quieres quedar y haces lo imposible por poder seguir visitándolo. Pero este año ya no puedo, me es físicamente imposible.

La legislación dice que los presos deben estar cerca de sus familias. ¿Por qué crees que Txuma no está en Iruñea?

MS-E: Por venganza, por hacer todo el mal posible, sobre todo al entorno del preso, a familiares y amigos. Como vamos a ir a visitarles donde y como sea, nos quieren castigar para que no vayamos, ponernos todo tipo de dificultades para que perdamos la relación. Es un ejemplo más del tratamiento diferenciado que reciben en comparación con los presos sociales. Imagínate como afecta esto psicológicamente a una madre que ve que ya no puede ver a su hijo. Es una tortura psicológica, tanto para mí como para Txuma, y lo utilizan como chantaje contra el preso.
Me gustaría añadir que en esta situación, una parte de las asociaciones de víctimas del terrorismo tienen mucho que ver, porque ejercen mucho peso sobre los políticos y los jueces, y no buscan justicia, sino venganza. Nosotros lo que pedimos es justicia y que acaben con el tratamiento diferenciado que les aplican.

Dispersión, el muro para los familiares de edad avanzada.

La incompatibilidad de la dispersión con las enfermedades y la avanzada edad de los familiares es evidente. Entrevistamos a los familiares de cuatro presos vecinos del barrio.



Mª Socorro Etxarte, 90 años, madre de Txuma Altable, vecino del barrio encarcelado en Castellón (488kms). Desde abril de 2015 tiene diagnosticado un nivel de dependencia elevado, es decir, necesita ayuda para todo, no puede valerse por si misma. Su marido Emilio, de 93 años, nos ha ayudado con la entrevista. Seguir leyendo...





Antonio Viedma, 73 años, padre de Alberto Viedma, vecino del barrio encarcelado en Almería (970 kms). Hace 6 años le operaron de cáncer de colon. Desde entonces y ya para siempre debe llevar una bolsa las 24 horas del día para evacuar. Seguir leyendo...






Francisco Ruiz, 75 años, padre de Patxi Ruiz, vecino del barrio encarcelado en Huelva (1039 kms). Tiene una enfermedad en los bronquios que le obliga a llevar oxígeno las 24 horas del día. Tiene que ir en silla de ruedas porque se agota rápidamente. Los cambios de temperatura, la humedad, ... le afectan mucho. Este año ha estado hasta 6 veces ingresado durante casi 100 días. Seguir leyendo...







Mª Jesus Aldunate, 82 años, madre de Xabi Perez, vecino del barrio encarcelado en Córdoba (838 kms). Tiene que ir en silla de ruedas a todas partes, ya que aparte de padecer artrosis y llevar prótesis en las dos rodillas, tiene un nivel de dependencia moderado. Además padece Alzheimer. Su hija Amalia nos ha ayudado con la entrevista. Seguir leyendo...





2015/11/12

Cuatro presos del barrio no pueden recibir visitas de sus padres o madres.

Los vecinos del barrio Alberto Viedma (Almería, 970 km), Patxi Ruiz (Huelva, 1039 km), Xabi Perez (Córdoba, 838 km) y Txuma Altable (Castellón, 488 km) no pueden recibir la visita de sus padres o madres por la paliza que supone el viaje. La incompatibilidad de la dispersión con las enfermedades y la avanzada edad de los familiares es evidente.



Un viaje de 1000 o 2000 kms en uno o dos días es una paliza para todo el mundo, pero más aún para las personas que ya han llegado a una edad. Las dificultades en la movilidad o las enfermedades crónicas que aparecen en edades avanzadas son un gran problema para que padres, madres e hijos puedan verse, por estar encarcelados a tan larga distancia.
En el barrio son cuatro los presos políticos que hace varios meses no pueden recicir visitas de sus padres o madres. En el caso de Alberto Viedma (Almería) y Patxi Ruiz (Huelva), sus padres no pueden hacer el viaje de 2000 kms por las enfermedades que padecen, ya que necesitan de una atención especial que es totalmente incompatible con estos viajes tan largos. En el caso de Xabi Perez (Córdoba) y Txuma Altable (Castellón), sus madres no pueden hacer el viaje debido a la movilidad reducida que padecen, totalmente incompatible también con viajes tan largos.
Estas madres y padres pueden hacer una vida relativamente normal por el barrio, por Iruñea o incluso desplazarse en breves trayectos. Sin embargo, un muro les rodea, tan alto o más que el que  retiene a sus hijos, que impide que puedan verse y mantener una relación constante con sus hijos.
Un muro de cientos o miles de kms, tan ilegal y contrario a los derechos humanos como los que se están construyendo en los diferentes países de Europa para frenar la inmigración o los que construyen los israelíes para encerrar a los palestinos. Solo que este muro es invisible, no está hecho de cemento y hormigón, sino de venganza y crueldad. Solo así puede entenderse que un padre o una madre tengan que sufrir también la condena impuesta a sus hijos, negándoles, en muchos casos, las visitas de por vida.
La solución es fácil, acabar con la dispersión y traérlos a las cárceles mas cercanas a su entorno familiar y de amistades, es decir, a la cárcel de Iruñea. Así se garantizaría que estas familias pueden seguir manteniendo sus lazos afectivos y pueden tener relación constante con sus seres queridos.

2015/10/14

El preso del barrio Mikel Izpura en paradero desconocido tras visitar en Iruñea a su hermano gravemente enfermo.

El pasado viernes 11  de septiembre el vecino del barrio encarcelado en Murcia Mikel Izpura fue trasladado a la cárcel de Iruñea para poder ver a su hermano, enfermo en fase terminal. El 18 de septiembre Mikel fue trasladado nuevamente, sin que al cierre de esta edición la familia conozca donde se encuentra.


Mikel Izpura, preso político del barrio encarcelado en Murcia a más de 750 kms de la Txantrea, fue trasladado el pasado 11 de septiembre hasta la cárcel de Iruñea para poder visitar a su hermano, enfermo en fase terminal. La visita en casa de su hermano, a diferencia de la vez anterior, fue correcta, sin esposas y de manera cordial y respetuosa.
Sin embargo esa visita ha sido lo único cordial y correcto que ha tenido Mikel y su familia en este traslado de mas de 750 kms, ya que Instituciones Penitenciarias y la cárcel de Iruñea ha tenido un comportamiento totalmente inadmisible.
A la familia no le permitieron hacer ni vis a vis ni visita en la cárcel, argumentando que no habían hecho la solicitud con el tiempo sufuciente. Lógicamente, la familia no podía solicitar la visita con el tiempo que exigía la cárcel de Iruñea (un mes), ya que no sabían si Mikel sería trasladado de Murcia a Iruñea ni cuando lo sería.


Además, la cárcel de Iruñea no ha permitido que Mikel tenga una atención sanitaria correcta, a pesar de la situación sanitaria que Mikel padece. Mikel tiene un problema en una mano, que hace que tenga los dedos recogidos. Para poder hacer una revisión de esa mano, Mikel tenía cita en Osasunbidea en Traumatología para el miércoles 16 de septiembre. Sin embargo, la cárcel de Iruñea no lo trasladó a esa cita, sin dar ninguna explicación. Mikel tiene también problemas en los oídos, con grave perdida de audición, sobre todo en un oído. En la cárcel de Iruñea, en una revisión, el médico le detectó un quiste en el oído bueno, un quiste que hay que operar lo antes posible para que no afecte al oído interno o incluso al cerebro. Para poder hacer un diagnóstico mejor, Mikel tenía cita en Osasunbidea en el Otorrino el 24 de septiembre. Sin embargo, Mikel es trasladado de Iruñea el viernes 18 de septiembre, una semana después de haber llegado, a petición de Instituciones Penitenciarias y la cárcel de Iruñea.
Del traslado no se avisa ni a la familia ni a la abogada, a pesar de llamar e insistir a la cárcel para saber si continúa en Iruñea para poder hacer visita. La familia conoce que Mikel no está en Iruñea el sábado 19 de septiembre, cuando va a hacer la visita a la cárcel y allí les dicen que ya no está.
Al cierre de esta edición, 5 días después de haberse llevado a Mikel de Iruñea, la familia desconoce donde está y como se encuentra Mikel, ya que todavía no ha tenido noticias de él.