La dispersión de los y las presas del EPPK se inició en el año 1989, tras un acuerdo político, hace ya 27 años. La presentaron como la herramienta perfecta para que las y los presos pudieran romper con el EPPK. Tan sólo el 1% lo ha hecho en estos 27 años. También dijeron que sin la violencia de ETA las y los presos del EPPK estarían en Euskal Herria.
Hace
ya 5 años ETA declaró el cese definitivo de su actividad armada, sin embargo,
los y las presas del EPPK continúan dispersadas. Recientemente hemos conocido
que el estado español adquirió unos compromisos unidos al cese definitivo de la
lucha armada de ETA que no ha cumplido, entre ellos el final de la dispersión.
En la
Txantrea hay 12 presos del EPPK, de los cuales 11 estan dispersados. De estos
11, 8 estan a más de 700km de la Txantrea. Además del gasto económico, personal
y de tiempo, estas largas distancias suponen que cuatro padres o madres del
barrio no puedan visitar a sus hijos por la avanzada edad o dolencias que
sufren.
Entrevistamos
a dos vecinos del barrio para conocer su opinión sobre la dispersión, Asun
Nagore y Jesus Palacios “Sidras”:
-¿Te
parece correcto que las personas presas esten dispersadas a cientos o miles de
kms de sus casas? ¿Por qué?
ASUN:
No. Esta situación es indignante y humillante ya que supone castigo sobre
castigo, condena sobre condena, para los y las presas pero sobre todo para
amigos y familiares. La dispersión es una sangría económica, personal y social
para la persona presa y su entorno.
JESUS:
No, claro que no. El que los presos esten dispersados va en contra de sus
propias normas que especifican que cualquier preso debe cumplir su condena
cerca de su residencia habitual. Además es una condena añadida pero no solo
para los propios presos sino también para sus familiares que son los que más la
sufren.
-¿Crees
que la dispersión es sólo un problema de las personas presas y su entorno?
JESUS:
No, es un problema de toda la sociedad, ya que la dispersión supone una
vulneracion de derechos humanos. Y los derechos humanos son cosa de todos y
todas.
ASUN:
No, no lo creo. Como he dicho antes la dispersión es indignante y humillante
también para toda la sociedad. No hay que olvidar que la dispersión es sólo una
decisión política de los estados español y francés que vulnera los derechos de
las y los presos vascos, ya que leyes internacionales dictan que las condenas
tienen que ser cerca del entorno de los y las presas. Estos políticos que se
vanaglorian de demócratas y de vivir en un estado de derecho, tendrían que
avergonzarse de estos hechos. Son unos hipócritas. Y nos gobiernan a todas y
todos.
-Como ya
habeis comentado antes, diferentes estamentos judiciales, entre ellos la ONU o
el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, califican la dispersión como
una ilegalidad al vulnerar los derechos de las personas presas y sus
familiares. Sin embargo los estados español y francés hacen caso omiso. ¿Qué
podemos hacer para acabar con esta ilegalidad?
ASUN: El
pueblo vasco nos hemos movilizado, enfadados e indignados, rechazando la
situación que viven las y los presos y sus familiares. Esto, por ejemplo, ha
provocado que personalidades de prestigio internacional presentaran una
iniciativa “presos vascos a casa” en el Parlamento Europeo, y que recientemente
una delegación del Parlamento Europeo haya venido a Euskal Herria para conocer
de cerca lo que ocurre con los presos y presas vascas. Hay que seguir en la
calle trabajando y participando en todo tipo de dinámicas y movilizaciones.
JESUS:
Cada uno y cada una tenemos que poner nuestra parte para conseguir que respeten
su propia legalidad y participar en todo tipo de movilizaciones para
conseguirlo. Nosotros participaremos el próximo 16 de abril en la movilización
que habrá en el barrio bajo el lema “Por muchas razones, ¡No a la dispersión!
¡Seguro que los traemos a la Txantrea! Y os animamos a todos y todas a
participar.
