El vecino
Joseba Lerín, preso en la prisión gaditana de Puerto I, situada a más de 1000
kilómetros de la Txantrea, lleva más de un año sin realizar la revisión
correspondiente a su dolencia ocular. El único tratamiento recibido ha sido a
base de pastillas, las cuales le han provocado una úlcera en el estomago. Esta
es otra evidencia de la falta de asistencia sanitaria que nuestros vecinos,
junto al resto de presos políticos sufren en las distintas cárceles de los
estados español y francés.
