2016/04/28

Cientos de vecinos y vecinas “traen a los presos del barrio a la Txantrea”

Tres columnas humanas recorrieron diferentes calles del barrio para acabar en la Plaza Txantrea, donde unas 500 personas reclamaron “ que los queremos aquí, en la Txantrea”.





Por muchas razones, no a la dispersión. Baietz Txantreara ekarri!. Bajo este lema se desarrolló la original movilización que el pasado 16 de abril tuvo lugar en el barrio. Se inició desde las plazas Arriurdiñeta, Ezkaba y Euskera para acabar en la Plaza Txantrea.
Cada una de las plazas representaba la lejanía a la que se encuentran los presos del EPPK del barrio y en cada plaza una celda simulaba las cárceles en las que se encuentran. La Plaza Txantrea representaba el barrio, “ que es donde los queremos”, afirmaba uno de los organizadores. 

En la Plaza Arriurdiñeta decenas de  personas esperaban para traer al barrio a Enrike (París), Joseba (París), Iñaki (Toledo), Joseba (Cádiz) y Txuma (Castellón). En la Plaza Ezkaba decenas de personas esperaban para hacer lo mismo con Xabi (Córdoba), Patxi (Huelva) y Alberto (Almería). Y en la Plaza Euskera lo mismo con Mikel (Murcia), Iñaki (Jaén) y Santi (Logroño).


Las tres columnas partieron hacia la Plaza Txantrea pasando de mano en mano a los presos del barrio “para, con las manos, la labor de cada una y cada uno podamos traerlos al barrio”, nos comentaba uno de los organizadores.
Las tres columnas se unieron en la Plaza Txantrea donde el Puente de la Magdalena les esperaba rodeado por los mojones con los kilómetros a los que se encuentran los presos del EPPK del barrio. Los familiares encabezaron cada columna y se colocaron detras de cada mojón. Un familiar tomo la palabra. “Muchos son los kilómetros que os separan del barrio, dispersados en los estados español y francés, a pesar de que ninguna ley lo permite. Muchas son las horas, la tensión, el nerviosismo, que vivís y vivimos, para poder mantener una relación familiar o afectiva digna y contínua, a pesar de que la legislación  dice que tenéis que cumplir condena cerca de vuestro lugar de origen. Muchos los costes personales y económicos que soportáis y soportamos por el amor y la amistad que nos une. Pero los hemos ido superando gracias a la solidaridad, apoyo y ayuda que hemos recibido de los y las vecinas del barrio, que han comprendido que hay muchísimas mas razones para acabar con la dispersión que para mantenerla”. Tras agradecer el apoyo recibido, dio paso a diferentes organismos y personas del barrio que tras exponer su razón contra la dispersión, fueron quitando los once mojones.