Hace una semana aproximadamente Patxi Ruiz comenzó a sentirse mal teniendo
problemas para respirar y con una fuerte tos.
Ante estos síntomas desde la prisión le suministraron paracetamol, como
hacen la mayoría de las veces ante estas situaciones, sin tener en cuenta las
necesidades reales de la persona presa. Durante varios días continuo con estos
síntomas y viendo la gravedad de la situación decidieron ingresarle. A la
familia se le notificó el ingreso pero no como se encontraba Patxi. Cabe recordar que Patxi se encuentra
preso en Huelva a más de 1000 kilómetros de casa, lo que hace que la
indefensión de la familia se agrave en estos casos. Finalmente madre y hermano
de Patxi se desplazaron a Huelva y pudieron estar con el durante 10 minutos
cada uno. A pesar de la situación y de estar con suero y oxígeno se encuentra
bastante bien según sus familiares.
La dispersión nos muestra una vez más el
castigo que supone a familiares y allegados. Madre y hermano se ven obligados a
realizar más de 1000 kilómetros para ver a su hijo/hermano enfermo durante 10
minutos.
Hamaika arrazoi daude, dispertsiorik ez!
